Análisis Internacional: Tras las acusaciones de corrupción y el descontento en Perú, ¿corre riesgo el mandato de Dina Boluarte?
Desde que Dina Boluarte asumió la presidencia en Perú en 2022 estuvo rodeada de acusaciones de corrupción y con cada vez menos acompañamiento de la gente. El Caso Rolex volvió a poner en duda su mandato.
Además, liberaron a su hermano y su abogado tras estar
una semana detenidos por una investigación judicial por integrar una presunta
organización criminal. Se tomó esa decisión por considerar que no había riesgo
de fuga ni obstrucción de la investigación, pero igualmente el proceso
continúa. A su hermano se lo acusa de haber influido ilegalmente y haberse
beneficiado con el nombramiento de distintos funcionarios, y a su abogado por
haber realizado maniobras ilegales para evitar que avancen las investigaciones
en su contra.
A estos hechos ocurridos la semana pasada hay que sumarle
el Caso Rolex, la investigación por presunto enriquecimiento ilícito y
corrupción de la presidenta de Perú y la denuncia por presunta responsabilidad
en las muertes de medio centenar de manifestantes los días posteriores a su
asunción. Por ahora el Parlamento resolvió desestimar los pedidos de juicio
político, ¿pero puede Dina Boluarte ser destituida de su cargo antes de las
elecciones de 2026?
Gonzalo Fiore es especialista en Relaciones
Internacionales y para él “Boluarte corre riesgo en el cargo a pesar de que se
haya rechazado la vacancia presidencial”. Explica que “no está legitimada como
presidenta porque ella asume en medio del escándalo en donde su predecesor, Pedro
Castillo, es detenido y destituido, más allá de que haya integrado la fórmula”.
Fiore aclara que de los últimos seis presidentes peruanos
cinco no terminaron el mandato, y que el promedio de permanencia en el poder es
de trece meses. Agrega que “todos los últimos presidentes fueron investigados y
pasaron por la cárcel en algún momento”. Teniendo en cuenta estos datos es que
remarca el riesgo que corre la actual presidenta peruana. Respaldando este
dato, en el último Índice de Percepción de la Corrupción Índice de Percepción de la Corrupción realizado por la ONG
Transparency International, Perú alcanzó 33 puntos sobre 100, su puesto más
bajo desde la creación de esta medición.
¿Pero por qué los presidentes en Perú duran tan poco
tiempo en el cargo? Según Fiore es porque “desde la última reforma
constitucional se le otorgó un poder demasiado grande al Parlamento. Es capaz
de rechazar nombramientos de ministros, ir en contra de decisiones de los
presidentes e incluso de destituirlos”. Para él, el sistema peruano no llega a
ser una república parlamentaria, pero es “presidencialista con un parlamento
muy fuerte”.
Juan Carlos Ruiz Rivas es analista político peruano y CEO
de Atik Comunicación Inteligente, agencia de gestión y comunicación
estratégica. Él remarca tres factores que hacen a la inestabilidad de Boluarte
en el poder: la crisis económica, que arrastra una recesión de la que no puede
salir, la baja popularidad que tienen tanto el Parlamento como el gobierno de
turno y el poder que tienen los partidos políticos para decidir si adelantan o
no el proceso electoral. En concordancia con esto, según la última encuesta del
IEP encuesta delIEP, el 85% de los peruanos desaprueba la gestión de Boluarte.
Ruiz destaca que, para él, si Boluarte deja su cargo o
logra mantenerlo no modificaría mucho el escenario político. “Se ganaría tiempo
en hacer algunos recambios que por la incapacidad de gestión de este gobierno no
se están haciendo. Si se mantiene hasta 2026 probablemente tengamos un par de
años perdidos”, explicó.
El respaldo del Parlamento a la presidenta la última
semana responde a lo que él llama “un pacto conservador” de las fuerzas de
centro derecha. Por ahora no dejarán que Boluarte sea destituida “porque no les
conviene ni dejar sus cargos en el Parlamento, ni que caiga Boluarte, porque
eso significaría que pueda subir a la presidencia cualquiera, ya que no hay un
cambio político claro y no sabremos qué podría pasar”, analiza Ruiz.
Aunque remarca que ese pacto puede terminarse. “Hay cinco
grupos que son los que forman esta alianza conservadora con Boluarte y la
sostienen en la medida que les sea necesario. En el momento en que deje de ser
necesaria la van a dejar caer, no van a dejar que su incapacidad o los malos
manejos los arrastre con ellos”, destacó.
Una visión similar tiene Anahí Durand Guevara, socióloga
y ex ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables durante el gobierno de
Pedro Castillo. Ella coincide en que es un gobierno ilegítimo e impopular, que
se sostiene en un pacto con el Parlamento hasta que éste deje de mantenerla en
el poder. Durand cree que esta situación va a permanecer así hasta 2025,
“cuando ya no se pueda disolver el Parlamento por ley, ya que un año antes de
las elecciones no se puede disolver y solo se iría la presidenta”.
El papel de la oposición juega un rol clave. Si Boluarte
es destituida no hay una figura que concentre la aprobación popular y sería
continuar por el mismo camino. Para Durand las protestas ocurridas no dieron un
nuevo líder. “No hay una oposición política, hay mucha oposición social y mucho
malestar. Eso es una ventaja para que el Ejecutivo siga manejando las cosas
como lo viene haciendo”, expresó la ex ministra.
Entonces, ¿cuáles son los posibles escenarios para la
política peruana? Uno de ellos sería que la vacancia presidencial termine
procediendo en el mediano plazo, habrá que ver si ocurre antes de que se cumpla
un año para las elecciones o no. Esto es lo que supone que podría pasar Fiore:
“Lo más probable es que eventualmente Boluarte sea destituida, salvo que logre
convertirse en una excepción de la última década”, argumentó. Para Ruiz, “el
pacto conservador” tiene fecha de vencimiento. No es en el corto plazo, pero
“probablemente muy pronto”, expresó.
Para que no continúe la crisis institucional a pesar de
que se convoque a elecciones, Durand plantea que “tendría que abrirse la
convocatoria a un proceso constituyente, que es lo que reclamaba la gente en
las protestas. Cambiar las reglas de juego que están absolutamente viciadas y
han sido hechas de espaldas a la ciudadanía, a ellos no se les consulta nada”.
Para 2026, luego de las elecciones, tras una modificación
se volverá a bicameralidad del Parlamento. Esto puede ser que abra una nueva
etapa política en Perú. Ruiz lo percibe como algo que puede llegar a ser
positivo: “El país necesita instancias distintas de debate, de diálogo y de
discusión. Necesitamos que se haga política, que no es otra cosa que la defensa
de intereses. Necesitamos más instancias de representación de esos distintos
intereses territoriales y regionales para que todos estén representados y
empezar a construir el país que les pertenece a todos y no solo a unos
cuantos”.

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